BP.15 – Bienal de Performance
2015

Acercarse a una definición de la performance es, en sí, una práctica de lo imposible: designa una variedad tan amplia de actos que es difícil de discernir. A veces se la asimila a la representación teatral o al happening… y en esa indeterminación radica todo su potencial arrollador. En el mismo gesto con que se describe o explica, se borra y se vuelve a inscribir en otra forma para después mutar. Es la expresión de lo inasible. Pero cualquiera sea la concepción elegida para abordar el término, es sencillo llegar a una misma conclusión: performance es una serie de prácticas centradas en el uso del cuerpo.

Debido a que las performances adquieren distintos significados de acuerdo al lugar y contexto donde se llevan a cabo, se vuelven legítimas vías de transferencia de memoria ciudadana e identidad social. En América Latina en general, y en Argentina en particular, muchas protestas destinadas a resistir estructuras políticas opresivas y oponerse a las formas de poder vigentes fueron leídas como performance sin dar cuenta de un origen artístico. Al mismo tiempo, numerosas obras de arte performance fueron consideradas, por su postura ideológica y por su nivel de provocación al sistema, actos políticos por excelencia. Podríamos afirmar, entonces, que ciertas acciones y situaciones, algunas veces llamadas performances, estrictamente desbordan el llamado campo del arte.

La performance nunca pasa desapercibida: provoca aceptación o rechazo, reflexión o negación. Transita desde siempre los umbrales de la ambigüedad y la contradicción, tratando de dinamitar década tras década oposiciones binarias entre lo vivo y lo mediado, lo espontáneo y lo escenificado, lo auténtico y lo planificado. Sin embargo, en la actualidad, son otras las problemáticas a nivel mundial que interfieren en su dilucidación. En plena época donde la vida está tan mediatizada por los avances científicos y tecnológicos, ¿sigue siendo la presencia del artista un hecho tan poderoso y desestabilizador? ¿Puede una performance ser representada por otro cuerpo que no sea el del propio artista que la imaginó?

Sobre BP.15

BP.15 fue la Primera Bienal de Performance en la Argentina. El motivo fundamental de su creación fue dar cuenta de un accionar, tanto artístico como político, de amplia trayectoria en el país, con alcance y repercusión internacional, que alcanzó niveles de popularidad en las décadas del 60 y 70, y que aún conserva plena vigencia.

BP es una iniciativa privada que reúne, en su diseño de exhibición, un conglomerado de instituciones museísticas y espacios de arte, donde los mismos construyen un esquema espacial con ausencia de centro, convirtiendo así los lugares en dinamizadores de sentido. Por medio de un programa que abarcó desde presentaciones en vivo hasta seminarios, workshops y encuentros en múltiples sedes, BP.15 tuvo como fin generar ámbitos simultáneos de indagación, exposición y problematización de ideas con la intención de achicar la brecha existente entre la praxis de la performance y el discurso teórico.

La primera edición involucró más de 100 destacados artistas argentinos e internacionales, provenientes de diferentes disciplinas artísticas, con más de 20 proyectos inéditos creados especialmente para BP.15:  Marina Abramovic, Marta Minujin, Laurie Anderson, Sophie Calle, Tania Bruguera, Jorge Macchi, Amalia Pica y muchos artistas más se presentaron en diferentes espacios de la ciudad, la provincia de Buenos Aires, Neuquén y San Juan.

El programa de artistas fue una cuidada selección de creadores nacionales e internacionales, que estuvo a cargo de los curadores de las instituciones que forman parte de la Bienal, el consejo consultivo de la Bienal y de su directora, Graciela Casabé. Además de los artistas ya mencionados, protagonizaron BP.15 creadores como Ana Gallardo, Emilio García Webhi y Gabo Ferro, Mondongo, Mariana Obersztern, Provisorio Permanente, Fernando Rubio, Martín Bauer y Alejandro Cesarco, Martín Sastre, Diana Szeinblum, Nicolás Varchausky, Juan Onofri y Matías Sendón, Osías Yanov, Leonello Zambón y Eugenia González.

La propuesta artística de la Bienal se completó con una importante plataforma académica desarrollada en simultáneo.

CRÉDITOS

DIRECCIÓN Graciela Casabé
CURADURÍA Andrea Giunta (Centro Arte Experimental UNSAM), Liliana Piñeiro (Casa del Bicentenario), Oscar Smoljan (MNBA de Neuquén), Rodrigo Alonso (MAR y Parque de la Memoria), Casey Burry (MACBA), Laeticia Mello (MALBA), Virginia Agote (MPBA Franklin Rawson)
CONSEJO CONSULTIVO Clara Bauer, Marcelo Grosman, Maricel Álvarez, Nora Hochbaum
DIRECCIÓN Académica Susana Tambutti
COORDINACIÓN ARTÍSTICA Martín Grosman
COORDINACIÓN DE PRODUCCIÓN Florencia Wasser
COORDINACIÓN TÉCNICA Mariana Tirantte
COORDINACIÓN EDITORIAL Valeria Balut
RELACIONES INSTITUCIONALES Clarisa Quiroga
PRODUCCIÓN ARTÍSTICA Sebastían Romero
PRODUCCIÓN EJECUTIVA Carolina Martín Ferro
PRODUCCIÓN TÉCNICA Gonzalo Córdoba Estévez
EQUIPO DE PRODUCCIÓN Malena Juanatey, Julia Perette, Lucila Piffer, Melisa Santoro, María Laura Santos, Lara Sol Gaudini
EQUIPO PROGRAMA ACADÉMICO Abigail Pérsico, Ignacio González, Nicolás Licera
COORDINACIÓN ENCRUCIJADAS María Martha Gigena, Patricia Dorin
COORDINACIÓN ACTIVIDADES LA PLATA Alejandra Ceriani
CONSULTORA EXTERNA DEL PROGRAMA Académico, Marcela A. Fuentes
PRODUCCIÓN DE CONTENIDOS Melina Dorfman, Valeria Balut
CORRECCIÓN DE CASTELLANO Studio Glosa
COORDINACIÓN DE TRADUCCIONES E INTERPRETACIONES Paulina Casabé
REDES Luciana Grosman
DISEÑO Bruno Fernández
PROGRAMACION WEB Indiano Bros
PRENSA Mercedes Urquiza, Laura Alvarez, Paula Rodriguez
DISEÑO DE VESTUARIO Martín Churba

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